En el entorno socio-económico actual se producen cambios que afectan a las orientaciones estratégicas de los agentes que lo conforman, a su propia cultura organizativa y al intercambio que mantienen con el contexto en el que desarrollan su actividad.
En este contexto, la RSC de las empresas se presenta como un objetivo clave para su propia supervivencia, a medio-largo plazo. Es por ello que cada vez más se está tendiendo a empresas sostenibles, que integran dentro de su orientación estratégica las cuestiones sociales y medioambientales y adoptan un enfoque dirigido a todos sus grupos de interés, con una visión a largo plazo y una gestión responsable de sus activos tangibles e intangibles.
De esa manera se alinean con la agenda marcada por Naciones Unidas para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

La RSE es un proceso dinámico y que afecta a todas las areas y procesos de la empresa. Es un camino hacia la excelencia, cada organización debe definir la estrategia que más se adecue a su proyecto y necesidades. Es una estrategia que asume voluntariamente la empresa y que completa el cumplimiento de la legislación laboral.